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Alternativas naturales contra la ansiedad

Última actualización el 8 julio, 2022

La ansiedad es un trastorno emocional que puede afectarnos en cualquier momento de nuestra vida, sin importar la edad o actividad que realicemos, pues niños y adultos están expuestos a pasar un mal momento por aquello que les resulta incomodo, por ello su organismo busca una reacción que puede ser manifestada a través de síntomas muy específicos.
Los signos de un ataque de ansiedad son fáciles de reconocer y se dividen en dos tipos: emocionales y físicos. Los primeros son señales que se manifiestan con pensamientos negativos y una baja autoestima, pues el entorno se percibe como algo nocivo, muy cercano a una depresión, mientras que los segundos suelen ser más molestos para el paciente.
Los síntomas físicos de un ataque de ansiedad incluyen el temblor de manos, un dolor agudo en el pecho, así como un incremento en el ritmo cardiaco a que a su vez genera mareos, nauseas y hasta falta de aire.

Los motivos

Existen diferentes causas que pueden detonar un ataque de pánico y el estrés es uno de los más frecuentes, ya que la presión emocional suele afectar a cualquier persona, desencadenando una crisis de este tipo.
Enfrentar una situación traumática también puede ser un factor que provoque un ataque de ansiedad, pues al sentirse amenazada la mente busca un escape. Es normal que una persona que sufrió un accidente automovilístico sienta ansiedad cuando el vehículo aumenta su velocidad, pues esto le recuerda el percance sufrido.
El desequilibrio hormonal también puede provocar un ataque de ansiedad, sobre todo en las mujeres, pues durante el periodo de ovulación hay una variación de endorfinas y una alteración de estrógenos, lo que influye en el estado de ánimo.

Los tratamientos

La ansiedad puede ser tratada desde diferentes perspectivas, pues hay médicos que prefieren prescribir fármacos que si bien alivian los síntomas físicos no son la solución, ya que no atienden la raíz del problema y en cambio pueden provocar otros más severos como las adicciones.
Existen diferentes terapias a las que se pueden recurrir, muchas de ellas están basadas en tratamientos naturales como la relajación y el control de las emociones, lo que además de tranquilizar al paciente le ayuda a buscar cuál es el problema y cómo puede enfrentarlo.
La meditación también es muy efectiva durante un ataque de ansiedad, pues una mente que es capaz de experimentar tranquilidad también lo es para controlar las emociones que nos pueden afectar.