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Encuentran tratamiento para la ansiedad y la depresión a base de hongos

Última actualización el 24 octubre, 2019

Investigan los efectos que pueden tener determinados hongos para un tratamiento contra la ansiedad y la depresión. Al parecer, algunos hongos podrían tener componentes que actúan en el cerebro de quien padece algún tipo de trastorno mental. En ese caso, surgiría un nuevo tratamiento para la ansiedad y la depresión con elementos naturales aunque aún se encuentra en investigación y análisis.

El ingrediente clave de los hongos alucinógenos podría hacer «magia» con ciertos desórdenes mentales, según revelan varios estudios. Pero, de momento, existe poco conocimiento científico sobre lo que sucede en el cerebro cuando las personas están bajo sus efectos, según una nota que publica CNN México en su página web.

En tal sentido, una investigación publicada en la revista científica Proceedings of the National Academy of Science brinda mayor información sobre por qué la psilocibina podría ser prometedora para el tratamiento contra la depresión.

«Encontramos que estas sustancias apagan ciertas partes del cerebro que integran las sensaciones -la visión, el sistema auditivo y el tacto- con el pensamiento», sostuvo el médico David Nutt, autor principal del estudio e investigador del Imperial College de Londres en Gran Bretaña.

La psilocibina es considerada una sustancia  ilegal en los Estados Unidos y se encuentra incluida en la Lista 1 de este país, junto con la heroína y el LSD. Las sustancias comprendidas en esa nómina «tienen un alto potencial de abuso y no tienen un uso médico legítimo en los Estados Unidos», de acuerdo con el Departamento de Justicia.

No obstante, las primeras etapas de la investigación revelaron su potencial uso en la medicina, ya que se demostró que es útil para los pacientes con cáncer terminal que padecen ansiedad y parece prometedora para tratar la depresión.

La psilocibina todavía no debe utilizarse como tratamiento para la ansiedad y la depresión debido a que aún deben realizarse pruebas para poder asegurar su consumo y sus posibles efectos secundarios. Sin dudas, este es un gran avance para la medicina psiquiátrica y una nueva puerta para hallar un tratamiento para la ansiedad y la depresión.

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Melina