Saltar al contenido

Los riesgos a largo plazo del uso de ansiolíticos

Última actualización el 24 octubre, 2019

La ansiedad puede ser tratada con diferentes alternativas terapéuticas como la meditación, hipnosis o medicamentos, sin embargo, estos últimos pueden ser más perjudiciales de lo que imaginamos, ya que incluso llegan a desarrollar una dependencia física.

La ansiedad es uno de los trastornos más comunes y frecuentes, además muchas personas estamos expuestas a padecerle, es por ello que la industria farmacéutica ha lanzado al mercado una gran variedad de ansiolíticos, porque se trata de un mercado importante y una oportunidad de ganar dinero para las empresas farmacéuticas. ¿Pero es la mejor forma de tratar la ansiedad? ¿Con pastillas?

El uso prolongado de medicamentos para tratar la ansiedad

El uso prolongado de medicamentos para tratar la ansiedad puede ser mucho más perjudicial de lo que pensamos, ya que además de crear una adicción física se llegan a experimentar efectos secundarios, o en casos más graves, aumenta la depresión del paciente.

Con el paso del tiempo, los ansiolíticos prescritos para la ansiedad provocan un efecto conocido como rebote, es decir, que después de consumirlos por varios meses los síntomas de la depresión o ansiedad se vuelven más intensos por lo que es necesario aumentar la dosis.

En otros casos los antidepresivos también provocan trastornos del sueño, lo cual es una condicionante más para sufrir de ansiedad, ya que se atraviesan largos periodos de insomnio, alternados por somnolencia.

La falta de concentración también puede ser considerado como un efecto secundario por el uso prolongado de ansiolíticos para controlar los ataques de ansiedad, ya que la función de los medicamentos es incentivar o disminuir la segregación de químicos en el cerebro, por lo que este órgano se vuelve dependiente al estímulo de las sustancias activas de las píldoras.

Variaciones en el apetito y por ende en el peso también son secuelas de los medicamentos para la ansiedad, ya que hay pacientes que han presentado como efecto colateral un hambre desmedida que busca satisfacer a como dé lugar provocando aumento de kilos y tallas, aunque también existe la contraparte en la que el apetito desaparece, por lo que se baja de peso sin control y se es susceptible a sufrir de anorexia.

La ansiedad es un trastorno que afecta a la sociabilización, ya que al sentirse deprimido, el paciente tiende a aislarse lo que dificulta que sus seres queridos y amigos le hagan sentir que se encuentra en un ambiente confortable que ayude a su pronta recuperación.

El uso de medicamentos no representa una alternativa para curar la ansiedad, pues sólo provee una solución efímera en la que se atienden los síntomas pero no la raíz del problema, que está en sus manos solucionar de la mejor manera.