Saltar al contenido

Sensaciones de ansiedad

Última actualización el 24 octubre, 2019

Muchas veces no nos damos cuenta de lo que nos sucede, no nos percatamos, aunque no es para alarmarse debes estar siempre informado acerca de lo que dice la ciencia, la ansiedad es muy común, conoce aquí los síntomas.

Lo primero que hay que aclarar sobre la ansiedad es que se trata de una sensación, no de una enfermedad. Todos hemos experimentado cuadros de ansiedad en momentos de peligro, incertidumbre, preocupación o ante acontecimientos que sentimos nos superan. La ansiedad es una forma de reaccionar, un mecanismo adaptativo que nos permite mejorar nuestra actuación en esos momentos difíciles. Pero esta facultad que poseen todas las personas se manifiesta en algunas de forma exagerada: cualquier cosa les altera, les pone ansiosas. Su reacción es desmesurada y les conduce a un estado de descontrol que afecta a todas las facetas de su existencia. Parece ser que esta hiperreacción está influida por factores biológicos, en concreto, por una alteración en el cromosoma 15 que predispone a padecer trastornos de ansiedad. Se calcula que el 15% de la población sufre algún trastorno de ansiedad a lo largo de su vida. En ocasiones la depresión se asocia a la ansiedad. Las mujeres sufren más de ansiedad que los hombres y es posible que, además de factores culturales, determinados cambios hormonales tengan algo que ver en ello.
¿Qué síntomas provoca la ansiedad?
No hay una única forma de manifestación de la ansiedad, los desarreglos pueden ser muy distintos de una persona a otra. La forma más común, el trastorno de ansiedad generalizada, se produce por la excitación del sistema nervioso y origina los siguientes síntomas:
• Tensión en el cuello, hombros y espalda
• Sensación de nudo en el estómago, incluso nauseas
• Sudoración, temblor de manos
• Sensación de opresión en el pecho, dificultad para respirar, pulso acelerado
• Dificultad para concentrarse
• Irritabilidad, alteraciones del sueño
• Disminución de la líbido, disfunción eréctil
• Sensación de cansancio, fatiga
• Y sobre todo, muchas veces, sensación de sufrimiento, de infelicidad
La ansiedad no provoca por sí misma lesiones cardiacas ni deterioro físico o mental, pero es habitual que entre las personas que sufren cuadros de ansiedad se produzca un incremento del consumo del tabaco, alcohol o de otras drogas, y el abuso de esas sustancias sí puede originar problemas físicos o de otro tipo. Ese aumento de la ingesta de comida -los famosos atracones-, la mayor propensión a fumar y la tendencia a tomar más café o alcohol les produce un alivio momentáneo que, sin embargo, resulta perjudicial a la larga y sólo incrementa su ansiedad, empeorando más la situación. Otras personas encaran la ansiedad de manera distinta: prefieren evitar las situaciones que se la producen y rechazan todo lo que pueda alterarles. Tampoco esta es una buena opción, pues a la larga pierden confianza en sí mismas y ello no hace más que incrementar sus problemas.
Pero hay también otras formas de manifestación de la ansiedad, como las crisis de angustia o ataques de pánico, las fobias sociales, las fobias específicas, la agorafobia (aprensión a encontrarse en lugares abiertos, espaciosos o situaciones donde encontrar ayuda puede resultar difícil) o el trastorno obsesivo-compulsivo. Este último es probablemente el más grave, aunque presenta hay diversos grados de severidad y algunos psiquiatras no lo incluyen entre los trastornos de ansiedad.

Si bien no hay que sobredimensionar los problemas de ansiedad, siempre es bueno atacarlos con tiempo. Esto puede estar sucediéndote, o sucediéndole a alguien que conozcas con estos síntomas, esta es la oportunidad de que compartas esta información.