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Síntomas de abstinencia benzodiacepinas

Última actualización el 24 octubre, 2019

Después de haber consumido durante algún período de tiempo fármacos como el diacepam, rivotril, dormodor, serax, bromacepam y un largo etcétera de benzodiacepinas, nos resultará muy difícil dejar de consumirlas. Nuestro organismo y nuestra mente, se han acostumbrado a trabajar y funcionar bajo los efectos de estas substancias y expresarán su resistencia al cambio con síntomas de abstinencia benzodiacepinas.  Este proceso, resultará más o menos costoso, dependiendo de muchos factores, como el tiempo de tratamiento, la dosis, nuestro estado físico, mental y emocional. Pero en todos los casos, en mayor o menor medida, sentiremos los síntomas de abstinencia benzodiacepinas.

Generalmente, el síndrome de abstinencia de una droga es el espejo de sus efectos primarios y por tanto, los síntomas de la abstinencia de las drogas benzodiacepinas son los opuestos a los efectos de estas sustancias. Estos síntomas incluyen incapacidad para dormir (el espejo de los efectos hipnóticos de las benzodiacepinas), ansiedad (el espejo de los efectos ansiolíticos), tensión y trastornos musculares (el espejo de sus propiedades miorrelajantes). La única excepción es que la propiedad de producir amnesia que tienen las benzodiacepinas no produce el efecto contrario (una mayor memoria) durante el síndrome de abstinencia, sino que por el contrario la abstinencia de benzodiacepinas cursa con un aumento del deterioro de la memoria y del funcionamiento cognitivo.

La gravedad y duración del síndrome de abstinencia de benzodiacepinas depende de la droga consumida, el patrón de uso, la dosis y la duración del consumo, las características de cada persona y del consumo de otras medicaciones. En general, el síndrome de abstinencia de benzodiacepinas se divide en abstinencia de dosis bajas y abstinencia de dosis altas.

Síndrome de abstinencia de dosis bajas: la dependencia física puede ocurrir con dosis bajas de benzodiacepinas. El tiempo de consumo necesario para producir síntomas de abstinencia es variable, y puede resultar difícil distinguir entre abstinencia y retorno de los síntomas preexistentes por los que se comenzó a usar benzodiacepinas. En pacientes que han consumido benzodiacepinas durante un largo tiempo a niveles terapéuticos, el síndrome de abstinencia puede ser bastante prolongado, pero no implica, normalmente, convulsiones u otros síntomas muy graves.

Este síndrome de abstinencia moderado se caracteriza por producir síntomas de ansiedad, irritabilidad, insomnio, pánico, inestabilidad emocional, y síntomas neurológicos como intolerancia a la luz y los colores brillantes, las aureolas de las luces en la noche y parestesias que tienden a trasladarse. Estos síntomas pueden persistir durante meses o años, desapareciendo gradualmente.

Síndrome de abstinencia de dosis altas: puede ocurrir después de tres semanas de consumo. La interrupción de sedantes-hipnóticos en personas que han estado usándolos en dosis altas puede producir deformaciones perceptuales, desmayos e hiperreactividad a estímulos externos, ataques con convulsiones y delirio, además de incluir los síntomas provocados por la abstinencia por dosis bajas de benzodiacepinas.

  • Leve: falta de apetito, ansiedad leve
  • Moderada: ansiedad, nerviosismo, irritabilidad, pánico, temblores, sudoración, palpitaciones, disestesias, síndrome similar a gripe, alteraciones de la memoria
  • Grave: convulsiones, delirios, alucinosis

Una vez iniciado  el proceso de deshabituación a las sustancias antidepresivas, conviene no ceder ante los síntomas de abstinencia benzodiacepinas y continuar con el proceso, hasta alcanzar la total independencia sobre estas sustancias. Aunque el proceso puede ser duro, debemos controlar y gestionar adecuadamente los síntomas de abstinencia benzodiacepinas.