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Técnicas factibles para el tratamiento de la ansiedad generalizada

Última actualización el 24 octubre, 2019

En la presente entrega presentaremos algunas alternativas terapéuticas que se destacan por su efectividad y aceptación en el tratamiento de la ansiedad generalizada. Asimismo,  debe tenerse siempre en cuenta que este tipo de trastornos pueden venir asociados a otros problemas que, como tales, deberán ser abordados en el contexto de un tratamiento articulado convenientemente.

Los tratamientos que han demostrado una mayor eficacia en el tratamiento específico de la ansiedad generalizada son los basados en procedimientos cognitivo-conductuales.
He aquí una relación de aquellas técnicas consideradas más efectivas:

-Información al paciente sobre la naturaleza de la ansiedad generalizada: mecanismos básicos, funcionalidad y disfuncionalidad, explicación sobre los síntomas y su alcance, relaciones entre pensamiento, emoción y acción.

-Entrenamiento en relajación: respiración diafragmática lenta y relajación muscular progresiva.

-Identificación y neutralización del procedimientos contraproducentes, utilizados por el paciente para regular su problema, pero que, en realidad, contribuyen, no a la solución, sino al mantenimiento del problema.

-Prevención de las conductas de preocupación.

-Entrenamiento en técnicas de solución de problemas y organización del tiempo

-Técnicas cognitivas: reestructuración interpretaciones catastróficas, control pensamientos automáticos, sobreestimación de la probabilidad de ocurrencia de un hecho negativo. Para favorecer estos cambios es frecuente utilizar ejerciciós estructurados, «experimentos conductuales», cuestionamiento de hipótesis mediante «diálogo socrático» o contrastes con la evidencia.

-Exposición controlada y progresiva a situaciones temidas

-Desarrollo de habilidades sociales y mejora de la calidad de las relaciones interpersonales.

-Planificación de actividades agradables y placenteras. Poner el acento en lo que se quiere que suceda, más que en evitar lo que no se desea que ocurra, en una situación dada.

Vale la pena aclarar que el tratamiento de la ansiedad generalizada que vimos más arriba no es un tratamiento  de la ansiedad en sí, sino de la persona que lo padece. Este paciente, en rigor, está naturalmente en relación con las demandas y necesidades que efectúa.. Si te interesó este artículo, déjanos tu comentario.