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Trastorno de ansiedad: ejercicios de meditación

Última actualización el 24 octubre, 2019

Para el trastorno de ansiedad los ejercicios de meditación son muy efectivos ya que la persona, de a poco, va logrando un estado de atención concentrada sobre un objeto externo, un pensamiento que le genere paz y confianza  o el propio estado de concentración.

En este artículo veremos cómo tratar el trastorno de ansiedad mediante ejercicios de meditación:

Los ejercicios de meditación nos aportan beneficios para nuestra salud como la disminuición de estrés, aumento de la capacidad de concentración, para dormir y una mayor calidad del sueño, para reducir los niveles de ansiedad y depresión, para aumentar la relajación física y mental así como el autoestima entre otros.

La meditación es la forma con la que nuestra mente se sosiega y alcanzamos un estado de paz interior. Existen muchos métodos de meditación, a continuación y para comenzar, se explican los pasos básicos que llevan hasta ella.

ENTORNO

-Para ello elegiremos un entorno agradable y tranquilo, ni oscuro, ni demasiado iluminado, que nos aporte energía y positividad. Un entorno natural, al amanecer o al atardecer, o una habitación iluminada con la luz de una vela puede ser una buena opción.

POSICION

-Elegiremos una posición confortable, al ser posible sentado, ya sea en el suelo, en la silla o en cualquier objeto donde nos encontremos cómodos.

-Cruzaremos las piernas y trataremos de mantener la espalda lo más recta posible sin tensionar los hombros ni el cuello, para que la energia fluya fácilmente. La cabeza debe permanecer erguida pero con la barbilla un poco inclinada hacia abajo. Intente adoptar esta postura pero sin forzar ningún músculo de nuestro cuerpo, al principio puede resultarle díficil.

-Repose sus manos relajadamente sobre sus piernas, con las palmas hacia arriba. Puede colocarlas una en cada pierna, una mano sobre la otra o formando con su mano derecha un puño que la izquierda agarra.

RESPIRACION

-Adoptada ya la postura comenzaremos con la respiración. Debe ser tranquila y agradable, inspirando y espirando suavemente por la nariz. La boca debe permanecer cerrada en todo momento y la lengua pegada al paladar. Es importante que durante la meditación, la respiración sea lo más pareja posible, realizando una respiración diafragmática.

MEDITACION

-Cerramos los ojos e imaginamos una llama, con la llama firmemente grabada en nuestra mente, la llevamos lentamente a nuestra imaginación hacia el interior de nuestra cabeza, muy despacio y relajadamente.

-La hacermos bajar iluminando y purificando todas las partes de nuestro cuerpo por donde la llama transcurre. Primero por nuestra cabeza, nuestros ojos, nuestros oidos, luego hacia nuestra boca, siempre iluminando todos nuestros órganos y purificándolos, tranquila y lentamente.

Si padeces trastorno de ansiedad los ejercicios de meditación te ayudarán a lograr una estabilidad mental que te permitirá controlar los síntomas y evitar las crisis provocadas por el mismo. Anímate a probarlos y luego nos cuentas.