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Tratamiento ansiedad y embarazo

Última actualización el 24 octubre, 2019

Durante el embarazo es muy frecuente que las mujeres pasen por diferentes estados ansiosos a lo largo del período gestacional y también es muy discutido que tipo de tratamiento para la ansiedad y embarazo realizar por los efectos secundarios que pueda tener lo que se recete sobre la mujer y el bebé.

En el artículo que les presentamos a continuación encontrarán los resultados de un estudio científico realizado para comprobar los efectos en el feto de los antidepresivos y ansiolíticos en el tratamiento de ansiedad y embarazo.

Tratamiento con benzodiazepinas y embarazo

Los primeros estudios en animales sobre la exposición in utero a las benzodiazepinas indicaron, comentan los autores, una reducción del peso fetal y aumento en la mortalidad y en las tasas de aborto. Sin embargo, algunos estudios posteriores no hallaron tal asociación. Se especula que tales discrepancias se deben a diferencias en el tamaño de la muestra, la duración de la exposición, el tipo de fármaco y la especie animal utilizada. Por otra parte, se ha demostrado que la exposición prenatal a benzodiazepinas produce alteraciones de la conducta en los animales (déficits de aprendizaje y memoria, alteraciones en la locomoción y en el desarrollo social) detectadas con posterioridad al nacimiento. Los estudios en humanos indican que la exposición a benzodiazepinas durante el primer trimestre de embarazo se asocia con anormalidades fetales como el paladar hendido y el labio leporino. También se han informado anormalidades abdominales y esqueléticas, deformidades pulmonares, cardíacas, gastrointestinales y renales, y debilidad muscular. En cambio, otras investigaciones no hallaron anormalidades fetales asociadas a la exposición a estas drogas. Muy pocos estudios evaluaron en humanos los efectos sobre la conducta de la exposición fetal a las benzodiazepinas. Mientras que en un estudio se detectó un retardo en el desarrollo mental en niños seguidos hasta los 18 meses de vida, otra investigación que extendió el seguimiento a 4 años demostró que tal desarrollo se normaliza en etapas posteriores.

Tratamiento antidepresivo y embarazo

Aunque se ha informado toxicidad fetal en animales como consecuencia de la exposición prenatal a varias clases de antidepresivos, apuntan los autores, los estudios se han realizado especialmente con antidepresivos tricíclicos (ATC) e inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS). Las anormalidades fetales asociadas al uso de ATC incluyen craneosquisis, atrofia de la parte inferior del cuerpo y encefalocele. Existen pocos datos acerca de los efectos teratogénicos de la exposición prenatal a ISRS en animales, pero un estudio realizado con fluoxetina reveló un aumento significativo en la incidencia de hematomas cutáneos en la prole. La exposición prenatal a ATC ha sido asociada en los animales a deficiencias en el aprendizaje y a alteraciones en la conducta emocional y el hábito de exploración. Un estudio sobre la exposición fetal a fluoxetina en ratas no encontró alteraciones en la conducta. Aunque existen informes sobre anormalidades fetales en humanos como consecuencia de la exposición prenatal a ATC (anoftalmia, anomalías cardíacas, óseas y neurológicas), estudios posteriores no confirman tal asociación. Si bien no se ha demostrado un aumento de malformaciones fetales por exposición a fluoxetina, se detectó un incremento del riesgo de aborto similar al observado en mujeres tratadas con ATC. Por otra parte, los estudios indican que la exposición prenatal a ATC o fluoxetina no afecta el coeficiente intelectual, el desarrollo del lenguaje o conductual de los niños en edad preescolar.

Conclusiones

La cuestión de la seguridad de los fármacos psicotrópicos durante el embarazo no está resuelta, deducen los autores, ya que los resultados de los estudios no son concluyentes y en ocasiones resultan contradictorios. Aunque algunos hallazgos de los estudios realizados en animales resultan preocupantes, no pueden ser extrapolados directamente a los humanos. Si una mujer embarazada requiere tratamiento con drogas psicotrópicas, opinan, debe indicarse la menor dosis y durante el menor tiempo posible, para minimizar cualquier probabilidad de efectos negativos. El mantenimiento de dosis bajas en la etapa cercana al parto reduce el riesgo de aborto y de efectos adversos en el recién nacido.

Déjanos tu comentario si te ha resultado útil e informativo este artículo sobre el tratamiento de ansiedad y embarazo.