Saltar al contenido

Tratamiento para la ansiedad previa a dar exámenes

Última actualización el 24 octubre, 2019

La ansiedad previa a los exámenes es un conjunto de reacciones emocionales negativas que algunos alumnos sienten a la hora de ir a dar  una prueba. Esto no resulta algo anormal mientras los niveles de ansiedad de la persona no se vean demasiado elevados. Si eso llegara a suceder deberían iniciar un tratamiento para la ansiedad previa a dar exámenes.

En el artículo que les presentamos a continuación encontrarán las causas y el tratamiento para la ansiedad previa a dar exámenes que resulta más adecuado para tratar este padecimiento.

¿Sólo pensar que ya queda menos para que comiencen los exámenes temidos te revuelve el estómago, te provoca sudores fríos y la piel de gallina?

Es normal, eso es debido al miedo que nos dan los exámenes, nos sentimos inseguros, los nervios se desatan, también la angustia… En definitiva: te ataca LA ANSIEDAD.

Todos necesitamos una cantidad determinada de energía para realizar cualquier actividad, desde hacer deporte o conducir… Hasta caminar o leer un libro.
Esta actividad es normal, y además es necesaria. El problema comienza cuando esa cantidad de energía se dispara y se pasa de estar activado a estar sobreactivado. Y esto nos ocurre cuando anticipamos un peligro, ya sea real o imaginado. Por ejemplo: “voy a suspender el examen”,”Seguro que me quedo en blanco”, “No tengo tiempo para aprenderlo”…

A la activación adecuada ante éstas situaciones se le denomina “Motivación”. La Motivación es el impulso que nos induce a ponernos a estudiar, a esforzarnos y “aguantar” durante dos horas seguidas sentados delante del libro.

Pero si la activación excede sus límites… Nos bloqueamos y cambiamos nuestra atención de los libros a las uñas que comenzamos a mordernos insaciablemente, al nudo que se nos forma en el estómago, a la cantidad de cigarros que nos fumamos, a todos los pensamientos que hemos mencionado anteriormente de no me da tiempo, no puedo con todo esto… Nos vemos incapaces de concentrarnos en una sola tarea por más de diez minutos por que enseguida nos asaltan a la cabeza miles de preguntas, de sentimientos de fracaso, de poca valía…

AAHH! ¡BASTA YA CON ESTOS SENTIMIENTOS!,
¡PODEMOS PLANTARLES CARA!

Ya está bien de que el miedo se apodere de nuestros pensamientos. Luchemos contra la ansiedad.

PERO… ¿CÓMO?

Imaginemos que la ansiedad fuera un ejército con tres batallones: el fisiológico, el cognitivo y el conductual. Y que cada uno ataca por un flanco diferente, por el flanco que lleva su nombre.

El fisiológico ataca a nuestro organismo de la siguiente manera: Al corazón le hace latir más fuerte, a nuestro estómago “le hace un nudo”, nuestro pulso se acelera, tiemblan las manos y los pies…
Al conductual no le deja parar, nos hace ir de un lado a otro sin parar, nos hace comer más, beber más, fumar más, mordernos las uñas…

Y por último, al cognitivo le ataca invadiendo nuestros pensamientos con ideas negativas como “no podré, soy un inútil…” Y estas ideas nos martillean con tanta fuerza que al final nos acabamos rindiendo y admitimos como ciertas. Pero ¿Son ciertas?

¿Cómo podemos defendernos de un ejército tan bien organizado?

Ante todo tenemos que observar cómo están organizados, de que manera nos están atacando, por cual de los tres flancos: ¿Con que frases, con que conductas?…

Como en toda batalla, la mejor defensa es un buen ataque”. Por tanto, antes de sentirnos invadidos por los guerrilleros de la ansiedad tenemos que armarnos con el escudo de la calma, que nos protege, y también debemos entrenar a nuestro ejército, que en vez de sublevarse como ha hecho hasta ahora ante la ansiedad se fortalezca y coja confianza en sí mismo.

Nuestro ejército de defensa, al igual que el ejército enemigo, también está dividido en tres batallones, cada uno especializado en defender el flanco que el enemigo se empeña en atacar.

Existen muchas formas de enseñarle a defenderse, y en las siguientes líneas encontrarás una de las técnicas:

Al batallón que defiende el flanco fisiológico, hay que enseñarle a relajarse, hemos de aprender a relajar los músculos de nuestro cuerpo. Una técnica fácil (aunque como todas necesita de entrenamiento) es la de Jacbson que consiste en tensar y distensar distintos grupos musculares. Mientras los tensamos por 3-4 sg. Buscamos esa sensación de incomodidad, una especie de dolor sordo, y después, lentamente los vamos relajando y sentimos cómo la sangre vuelve a fluir por las venas, sentimos esa parte del cuerpo más ligera, fresca, relajada… Prestamos atención a esa diferencia de sensaciones. Así, en el momento en que la ansiedad se empiece a apoderar de nuestros músculos, sepamos que es lo que tenemos que hacer para encontrar la sensación de bienestar asociada a la relajación. Esto lo haremos con las manos, los brazos, el tronco, las piernas los pies y la cabeza: el cuello, la frente, la nariz, los labios… De tal manera que cuando los síntomas de tensión no intencionada sepamos combatirla con su antagonista, la relajación. Evitando el dolor de espalda, “el nudo en el estómago”…

Al flanco conductual lo defenderemos sin sacar por él nuestros nervios. Primero hemos de pensar que el lo que hacemos ante la ansiedad, y hacer lo contrario, si te da por fumar 10 cigarrillos más de los habituales, proponte reducir el número, a cambio, busca otras actividades incompatibles con el tabaco, aprende a hacer manualidades con un “boli” entre tus dedos, por ejemplo. O en vez de morderte las uñas, trata de dejarlas crecer y cuídatelas, píntatelas con esmalte (si eres mujer)…

Y para defender el último de los flancos, el cognitivo, habrás de ponerte a pensar en todas las frases irracionales que te dices. Son automáticas, así que fijarte en ellas te costará mucha práctica, al igual que antes, éste también necesita entrenamiento.
Para ayudarle puedes coger un folio y dividirlo en dos partes. En una escribe los pensamientos automáticos, irracionales, y en el lado contrario, cambia éstos pensamientos por otros más racionales y lógicos, más positivos.

Es normal que durante nuestra época de estudiantes todos sintamos un poco de ansiedad antes de dar una prueba, lo peligroso como decíamos antes es cuando los niveles de esta suben y nos afectan demasiado en nuestro rendimiento académico. Si alguna vez has realizado un tratamiento para la ansiedad previa a dar exámenes te invitamos a compartir tu experiencia con nosotros dejando un comentario.

¿Tienes problemas de ansiedad y estrés?

  • Existe un método sin medicamentos, totalmente natural.
  • Miles de personas con ansiedad lo han usado con éxito.
  • Un sistema que te permitirá superar la ansiedad usando tu propia mente.

Te recomendamos leer los siguientes contenidos relacionados:

  • Un estudio del ECNP aportó importante información sobre la Ansiedad y los medicamentos
  • La auriculoterapia como Tratamiento para la ansiedad
  • Trastorno de ansiedad por separación, los casos de ruptura de parejas
  • Cómo dominar las crisis de ansiedad
  • ¿Cuáles son los Síntomas de la ansiedad infantil?
  • Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

    ACEPTAR
    Aviso de cookies