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Tratamiento para la ansiedad y taquicardias

Última actualización el 24 octubre, 2019

Suele ocurrir que el tratamiento para la ansiedad y taquicardias deba prescribirse conjuntamente. Esto se debe a que muchas veces las taquicardias tienen como origen los diferentes tipos de trastornos de ansiedad existentes. Por esta razón, es necesario un tratamiento para la ansiedad y taquicardias completo que sea acompañado por un terapeuta y un profesional de la salud.

Debe insistirse en que palpitaciones y taquicardia a menudo no indican trastorno físico primario sino trastorno psíquico; son los síntomas más importantes de una neurosis cardiaca.

Está comprobado que cuando una persona experimenta agotamiento nervioso o hiperirritabilidad a menudo se deforma su sentido de los valores y criterio, sobre todo en asuntos relacionados con el bienestar físico y psíquico. Si en una etapa de esta índole la persona levanta algún objeto o asciende una pendiente, de manera inmediata puede advertir latidos rápidos y fuertes del corazón. Este síntoma suele desaparecer rápidamente, pero si se repite, la persona puede convencerse de que algo grave le esta pasando a su corazón. El estado nervioso de la persona produce introspección, ansiedad e incertidumbre suficiente para aumentar la irritabilidad cardiaca y disminuir el umbral en el cual se manifiestan palpitaciones, taquicardia y síntomas concomitantes de neurosis cardiaca.

Una palpitación es una sensación normal cuando hay aumento importante de la fuerza y la frecuencia del latido del corazón y la persona la refiere diciendo que “siente golpear el corazón” o que “late demasiado fuerte o demasiado aprisa”. El ejercicio ligero en sujetos normales puede causar solo algo de dificultad para respirar. Cuando la actividad es más enérgica, es fácil que se perciba este “golpeteo” del corazón contra el pecho. En reposo, esta sensación de golpeo puede persistirse algo después que la frecuencia se ha normalizado, lo cual comprueba que puede sentirse “latido más fuerte” aun cuando la frecuencia no este aumentada.

La taquicardia persistente no suele acompañarse de palpitación continua o por lo menos, no en el grado que se pudiera esperar. Los pacientes con descompensación cardiaca cuya frecuencia de pulso excede de 100 por minuto, incluso durante reposo, pueden presentar palpitaciones escasas o nulas. Aquellas personas que padezcan infecciones crónicas que originen fiebre y taquicardia duraderas a menudo no presentan palpitación a pesar de que la frecuencia del pulso es muy rápida.

Es importante conocer qué clase de tratamiento para la ansiedad y las taquicardias son adecuados para cada individuo. Lo más eficaz y completo es aprender técnicas psicológicas que te ayuden a controlar y eliminar los síntomas. Siempre es necesaria la supervisión profesional.

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