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Tratamientos naturales contra la ansiedad

Última actualización el 6 julio, 2022

Si bien los métodos de la medicina tradicional son altamente efectivos contra un mal generalizado actualmente como ser la ansiedad, también existen otros tipos de tratamientos naturales contra la ansiedad que se erigen menos invasivos  y más beneficiosos para nuestro organismo. En la presente entrega, lo informamos un poco más.

SEDANTES NATURALES

TILO (Tilia cordata Mill.)
Como sedante se usa una infusión de la inflorescencia junto a la bráctea. El flavonoide presente en las inflorescencias, kaempferol (tilosol), es el que posee un efecto ansiolítico, que conserva una actividad sedante, a diferencia de la crisina (pasionaria) y apigenina (manzanilla), que ejercen su acción ansiolítica sin provocar sedación.
El consumo de alta cantidad de infusiones de tilo puede provocar el efecto contrario, insomnio, además de taquicardia y disminución de la tonicidad cardíaca. Por lo tanto se recomienda realizar intervalos de 1 semana cada 3 de tratamiento.
No se aconseja utilizar este sedante en aquellos pacientes que siguen terapias anticoagulantes porque pueden potenciarse los efectos.

PASIFLORA (Passiflora coerulea L.)
Posee diversos nombres, tales como: pasionaria, maracuyá, granadilla, etc.
Para el tratamiento de la ansiedad, tensión nerviosa e insomnio se recomiendan las infusiones de hojas y flores de esta planta. Se puede acompañar con melisa, valeriana y tilo para el insomnio y crataegus (espino albar) para las palpitaciones y taquicardia.
El responsable de este efecto ansiolítico es un flavonoide, crisina. Su efecto es semejante al del sueño fisiológico.
Dosis altas pueden provocar náuseas y vómitos por su amargo sabor, cefaleas y taquicardias. También pueden potenciar fármacos inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAO).
No se aconsejan las infusiones a embarazadas ni a mujeres en período de lactancia, así como tampoco a los niños.

VALERIANA (Valeriana officinalis L.)
La raíz de valeriana se utiliza como sedante en aquellos pacientes que nunca recibieron otro tipo de tratamiento. Los valepotriatos son los responsables de este efecto.
Se debe tomar por lo menos una hora antes de acostarse, ya que puede originar cierto estado de intranquilidad en un principio.
Las altas dosis de valeriana pueden ocasionar diarreas, cefaleas, vértigo, por lo que se debe suspender el tratamiento.
No se recomienda en embarazadas ni en períodos de lactancia, como tampoco su uso prolongado porque puede provocar dependencia. Del mismo modo, no debe mezclarse con alcohol ni con drogas supresoras.

MELISA (Melissa officinalis L.)
Conocida también como toronjil.
Se utilizan las sumidades floridas.
El aceite esencial y el flavonoide apigenina son los responsables del efecto sedante suave y ligeramente hipnótico. Este mismo efecto se alcanza cuando su administración se realiza junto con extracto de manzanilla. En casos de ansiedad e insomnio se usa en forma de infusión y, combinado con crataegus, se emplea para la taquicardia.

Según los especialistas, estos tipos alternativos de tratamientos naturales contra la ansiedad son tan eficaces como los de la medicina convencional pero deben ser dirigidos por profesionales preparados en el tema. Nunca deben sustituir unas pautas psicológicas adecuadas. Este tipo de enfoques no tienen suficiente validez científica, por lo que es importante consultar con profesionales en salud mental.